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Los pobres no diezmaban en el antiguo testamento ¿adonde dice que los cristianos tengan que diezmar y mas aun los pobres?




(Deuteronomio 26:12-13) Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero, el año del diezmo, darás también al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda; y comerán de tus aldeas y se saciarán. 13 Y dirás delante de Señor tu Dios: He sacado lo consagrado de mi casa, y también lo he dado al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, conforme a todo lo que me has mandado; no he transgredido tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos. [véase también Deuteronomio14:28-29].
(Malaquías 3:). Y vendré a vosotros [sacerdotes] para juicio [contra] … los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y los que hacen injusticia al extranjero, no teniendo temor de mí, dice el Señor de los ejércitos.
(1 Timoteo 5:8.) Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
¡El Antiguo Testamento no ordenaba que los pobres diezmaran! ¡En realidad, el hecho bíblico es que sucedía todo lo contrario! La ley mosaica mandaba que el pueblo de Israel, especialmente los sacerdotes, alimentaran y cuidaran de los pobres, las viudas, los huérfanos, los extranjeros, y los levitas con el diezmo. Los pobres recibían parte de los diezmos, las ofrendas, las rebuscas, y la liberalidad de Israel.

Peligros del Matrimonio : El Adulterio

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Uno de los pecados que más daño emocional, espiritual y físico hace al hombre como a la mujer es la práctica de la Fornicación y el adulterio. Donde sus efectos se ven posteriormente manifestados, afecta las emociones produciendo culpabilidad. Toda actividad sexual desordenado fuera del marco matrimonial es considerado pecado por Dios . El sexo es sano y puro y santo exclusivamente dentro del matrimonio.
Quien quiera posteriormente vivir en paz emocional, físico e espiritual y desarrollarse plenamente en todo, deberá evitar estos pecados arbitrariamente. Sino veamos lo que le paso al Rey David, despúes que se acostó con la mujer se su soldado, bajo considerablemente su potencial, ya no era lo de antes….la historia está en los libros de las crónicas de la Biblia. VIVIR MEJOR ES VIVIR BAJO PRINCIPIOS…


Consecuencias del Pecado Sexual del Adulterio y la Fornicación

“El que abre el portillo la serpiente lo morderá”.
Si usted abre el portillo hay una serpiente que lo va a querer morder y eso duele, se sufre si la serpiente te muerde.
En Eclesiastés Capítulo 10 versículo 8, la Biblia dice: “El que hiciere hoyo caerá en él; y al que aportillare vallado, le morderá la serpiente”.

La primera puerta que yo debo tener cerrada en mi vida se llama la puerta del pecado sexual del adulterio y la fornicación.
Cuando Eclesiastés dice… “el que aportillare el portillo lo morderá la serpiente” se refiere a que el que quita la cerca o el que quita la protección…lo espera una serpiente para morderlo.
Esto hay que entenderlo espiritualmente, porque la mordida de la serpiente se refiere a circunstancias terribles o penosas que se van a sufrir como enfermedades, crisis económicas, pleitos familiares, espíritus contrarios que van a complicar mi camino, significa que circunstancias espirituales adversas se van a activar en contra de mi vida. Así que no abra puertas!!! Más bien ciérrelas.
Y si usted no es fornicario, no es adúltero, entonces este es un mensaje de prevención para su vida, porque siempre, Satanás va a pretender usar a alguien, para que usted caiga en adulterio o fornicación… Satanás es un mentiroso!!! Y el diablo siempre va a tratar de seducirte para que mires lo que no te pertenece, para que mires lo que no te corresponde.
En el libro del Éxodo Capítulo 20 versículo 14 dice: “No cometerás adulterio”. Debemos entender que el sexo no es malo, Dios lo creó y cuando el sexo se realiza dentro del matrimonio es una bendición porque produce vida, armonía y unidad dentro de la familia, entre el esposo y la esposa.
Pero cuando el sexo se realiza fuera del vínculo matrimonial eso es una desgracia, hay sufrimiento en los hijos, hay sufrimiento en la familia.
La Biblia en I Corintios 10:12 dice: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga”.
Cuando usted llega capítulo 20 versículo 14 de Éxodo, se da cuenta que Dios escoge entre los diez mandamiento uno que es claro y Dios es concreto, porque dice “no cometerás adulterio”… hay un no por delante.
En pocas palabras Dios aborrece el adulterio y la fornicación. Porque si usted quiere agradar a Dios, usted tiene que reprender la tentación. Dios pide exclusividad. Porque Él te sacó de Egipto, te sacó de casa de servidumbre y Él quiere que le sirvas en santidad, Él quiere que usted le honre, Él quiere que usted le dé la Gloria y dar la Gloria es que usted lo honre en Santidad, es que usted viva para Él, es que su cuerpo sea templo del Espíritu Santo, es que usted le diga, Señor si la Biblia dice que yo no debo adulterar, yo no voy a adulterar, yo prefiero agradarte a ti, bendecirte a ti, amarte a ti y serte fiel en todo.
José el de la Biblia en Génesis, tuvo que lidiar con la esposa de Potifar, pues lo estaba tentando día a día. Pero José dijo: ¿haría tal pecado en presencia de Jehová? Y por eso se mantuvo y por eso, Dios lo honró para que llegara a ser segundo después del Faraón y Dios le dio riquezas, dinero, alegrías, posición, porque Dios miró un corazón fiel, Dios miró una persona que le amaba que se entregaba y que vivía para Él.
Hebreos capítulo 13 y versículo 14 dice: “honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla;pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”.
Si usted fue adúltero en el pasado y se arrepintió, ¡está bien!, Dios lo perdonó y Dios lo ama, pero tiene que estar verdaderamente arrepentido.
El Apóstol Pablo en el libro de los Corintios, dice que no se junten con los fornicarios, no anden con los adúlteros, ni siquiera les abran las puertas de su casa, porque si usted empieza a andar con adúlteros termina siendo un adúltero, porque esos espíritus inmundos Satanás los transfiere a otras personas.
Hay gente que ha perdido su casa, su honor, su familia, sus hijos, por andar en eso. Yo conozco  hombres de Dios, mujeres de Dios, que Dios los respaldaba, que Dios los bendecía con milagros, con hazañas, con poder, pero un día se descontrolaron, un día abrieron la puerta al adulterio, a la fornicación y la obra tan linda y el mover del Espíritu, Dios lo paralizó y Dios dijo no, donde yo no soy santificado, yo no puedo estar.
Por eso usted tiene que vivir en santidad y sin excusas… porque sí se puede!
Usted puede mejorar su vida con Dios, usted puede mejorar su espiritualidad, usted puede vivir mejor para Dios, usted puede avanzar, usted puede crecer en su presencia dia a dia.

Consecuencias de la Fornicación y el Adulterio:

1. Se activa el Castigo.

Proverbios 6: 27-29:
¿Tomará el hombre fuego en su ceno sin que sus vestidos ardan? ¿andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen?
Así es el que se llega a la mujer de su prójimo; no quedará impune ninguno que la tocare.

Esto significa que si comete adulterio y fornicación, usted no quedará sin castigo, siempre habrá alguna consecuencia. Si usted ya se arrepintió de sus pecados, la buena noticia es que Dios lo limpió, lo perdonó e inscribió su nombre en el libro de la vida, pero una cosa es perdón y otra es castigo, pues en el caso del adulterio y la fornicación, la Palabra dice, no quedará impune quien comete estos pecados y el castigo puede venir de muchas maneras: una crisis económica, una enfermedad, pleitos familiares, pues al abrir estas puertas se están activando todas esas consecuencias.
Así que si la tentación ha llegado a tocar la puerta de su vida, reprenda al diablo porque usted es templo del Espíritu Santo y usted es un Santo… Amén. Y usted vive y se santifica para Dios. Y yo declaro que el poder de Dios y la gracia de Dios está sobre ti.
Cuide su matrimonio, cuide su noviazgo, para que luego no sea muy tarde y usted tenga que preguntarse, por qué quiero levantarme y no me levanto, por qué quiero prosperar y no prospero… porque el que camina sobre las llamas de fuego… sus pies se queman. No juegue con fuego, porque si juega con fuego se puede quemar.

Entonces, lo primero que se activa es el castigo.

2. Corrompe su Alma.

Proverbios 6:32

“Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento; corrompe su alma el que tal hace”.

El adulterio y la fornicación activa corrupción del alma, heridas y vergüenza. Porque realmente, el que anda en adulterio está falto de entendimiento o como también se dice en algunas versiones de la Palabra, está embrutecido.
Si su alma está corrompida los pasos de su cuerpo físico irán a lugares corruptos. Y las personas que caen en este pecado padecerán mucha vergüenza y su afrenta, su deshonor, su deshonra nunca serán borrados. Porque podrán pasar muchos años pero siempre habrá un alguien que se lo pueda sacar en cara, es como una cicatriz que queda en usted. Yo quiero decirle… cuídese. Y también, tenga cuidado!… porque eso se pega.

3. Activo la Crueldad sobre mi Vida.

Proverbios 5:8-11

“Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa; para que no des a los extraños tu honor, y tus años al cruel; no sea que extraños se sacien de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño; y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo”
Cuando yo practico el adulterio y la fornicación activo la crueldad sobre mi vida, quiero levantar algo y siempre hay alguien que me sale con crueldad. Se ponen delante de mí personas que no me bendicen, que no me dejan levantarme, que no me ayudan, que más bien me quieren ver mal.

4. Destrucción y muerte espiritual

Proverbios 7:18

“Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; alegrémonos en amores. Porque el marido no está en casa, se ha ido a un largo viaje. La bolsa de dinero llevó en su mano; el día señalado volverá a casa. Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras, le obligó con la zalamería de sus labios. Al punto se marchó tras ella, como va el buey al degolladero, y como el necio a las prisiones para ser castigado, como el ave que se apresura a la red, y no sabe que es contra su vida, hasta que la saeta traspase su corazón. Ahora pues, hijos, oídme, y estad atentos a las razones de mi boca. No se aparte de tu corazón a sus caminos; no yerres en sus veredas. Porque a muchos ha hecho caer heridos, y aún los más fuertes han sido muertos por ella. Camino al Seol es su casa, que conduce a las cámaras de la muerte”.

También se activan pleitos en la familia, como lo señala la Palabra en 2 Samuel 12:10. David activó enfermedades (versículo 15) en el niño que no tenía nada que ver en el asunto, lo que motivó que cayera en enfermedad y que luego muriera por causa del adulterio y la fornicación de David, su padre.
Dios te está diciendo que el camino correcto es la santidad, es hacer lo bueno, por lo tanto, aléjese de la desgracia y de la ruina.

Consejos:

1. Déle mantenimiento a su matrimonio.

Porque si no se deteriora y hay algunos y algunas que están esperando como lobos, para meterse con su esposo o esposa, con sus hijos o sus hijas.
Salgan con su esposa o esposo por lo menos una vez a la semana, cuídense, díganse que se aman, que se quieren, que son importantes el uno para el otro. Seamos románticos, porque si usted no es romántico con su esposa, aparecerá un impío que sí va ser romántico con ella y se le va a ir arriba. ¿hace cuánto no le lleva flores a su esposa? ¿hace cuánto no le dice a su esposa que es importante…? No espere que alguien más se lo diga.
Y las mujeres deben procurar que el esposo encuentre en ellas a una mujer linda, arregladita siempre, no quiere alguien que ande con “mal modo” y malhumorada.

1 Corintios 7:5 dice: “no os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volver a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia”.
Si se niegan, Satanás los puede tentar, pero si lo hacen que sea únicamente para darle atención a las cosas espirituales.

2. Pacto de Santidad

DANIEL 1:8 “y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, y con el vino que él bebía, pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse”

¿A cuáles lugares está usted asistiendo? No se trata de vida social, lo correcto siempre será correcto, no se permita asistir a lugares contaminados, porque fácilmente alguien le puede proponer cosas indecorosas. Usted tiene la capacidad de decir no! Sólo le hago una pregunta… si usted tiene que morir hoy, porque Dios lo llama… ¿usted es salvo?

3. Pacto con mis Ojos

Job 31:1-4 “Hice pacto con mis ojos; ¿cómo, pues, había yo de mirar a una virgen? Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios, y qué heredad el Omnipotente desde las alturas? ¿No hay quebrantamiento para el impío, y extrañamiento para los que hacen iniquidad? ¿No ve Él mis caminos, y cuenta todos mis pasos?”

Cuide lo que usted ve, no cometa pecado con su mirada. Usted nada tiene que estar mirando fuera de su casa, si dentro, está un esposo o una esposa que le espera todos los días para cuidarle, amarle y apoyarle. Si usted comete pecado, con sólo mirar o desear lo que no es suyo y que está en la calle, usted abre la puerta para que la serpiente del adulterio y la fornicación lo pueda picar y que eso le traiga todas las consecuencias de desgracia que ya he mencionado. Santifique sus ojos y guárdese para Dios.
Si es que ud no sabía sobre este tema, bien por ud, porque caminara con cuidado , en bien de ud y su familia. es más debe enseñarlo a sus hijos menores. para evitarse enredos en su vida, y crezcan sanamente emocional espiritual y físico.

Comunicacion en la Pareja



Con los principios de la Biblia, el pastor Antonio Ortíz  de Casa de Oración, nos habla sobre la Comunicación en pareja.  Es la primera parte de una serie de enseñanzas orientadas al entendimiento y a la transparencia en la relación conyugal.
 ¿Sabe su esposa cuanto gana usted?  O usted mujer ¿cree que lo más valioso de su matrimonio son… sus hijos?  Estas y otras muchassituaciones tan cotidianas y comunes que afectan nuestra relación de pareja, son abordadas en este tema que puede usted ESCUCHAR AQUI


PRIMERA PARTE




en la segunda parte de una pequeña serie que aborda la ineludible necesidad del diálogo.
 Una enseñanza fundamentada, como siempre, en la Biblia, a la cual entendemos como el único y valedero código de conducta de un hijo de Dios… y clave para sostener una relación matrimonial exitosa.



SEGUNDA PARTE ( RECOMIENDO ESTA SEGUNDA PARTE )

desenmascarando la teologia de la prosperidad : Dios no Funciona con Monedas

¿ya escucho que ud es hijo del Rey y debe vivir como principe? ¿que ud debe pactar con Dios y sacrificar dinero para que Dios le responda?
Pongo a disposicion estos 3 videos para aquellos que no saben lo que es la TEOLOGIA DE LA PROSPERIDAD,conocida tambien como DOCTRINA DE LA PROSPERIDAD,PALABRA DE FE O CONFIESALO Y RECIBELO.


SEGUNDA PARTE

TERCERA PARTE

El Secreto del Contentamiento


Si usted pertenece a Cristo, como el apóstol Pablo usted puede y debe aprender el secreto del contentamiento en la vida. Cuando Pablo escribió “la piedad, en efecto, es un medio de gran ganancia cuando va acompañada de contentamiento” no solamente estaba hablando filosóficamente (1 Tim. 6:6). El había aprendido el secreto del contentamiento en cada circunstancia de la vida (Filipenses 4:11-12). Mientras que el secreto se les escapa a varias personas, no se le tiene que escapar al verdadero creyente. Para aquellos que están dispuestos a aprender, aquí están seis pasos hacia una vida contentada desde la vida y la enseñanza de Pablo.

Primero, aprenda a dar gracias en toda ocasión. Pablo había aprendido a dar gracias en cada circunstancia y el le exhorto a todo creyente que hicieran lo mismo. Dar gracias, en primer lugar es cuestión de obediencia (1 Tesalonicenses 5:18; Efesios 5:18), pero también es característico de un creyente lleno del Espíritu (Efesios 5:18-20).
Segundo, aprenda a descansar en la providencia de Dios. Si en realidad conocemos a Dios, sabemos que esta desarrollando su plan para nosotros para que seamos beneficiados y El sea glorificado (vea Romanos 8:28). No deberíamos de estar sorprendidos o ser ingratos cuando pasemos por pruebas porque sabemos que Dios ve perfectamente el resultado al final (vea 1 Pedro 4:12-13).
Tercero, aprenda a estar satisfecho con poco. Pablo había aprendido a elegir estar satisfecho con poco, y sabía que era importante que otros aprendieran a elegir lo mismo. En 1 Timoteo 6:6 Pablo le exhorto a un joven pastor con estas palabras: “la piedad, en efecto, es un medio de gran ganancia cuando va acompañada de contentamiento. Porque nada hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de él. Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos contentos.” Pablo entendió que la codicia y el contentamiento eran mutuamente exclusivos.
Cuarto, aprenda a vivir encima de las circunstancias de la vida. Así es como vivió Pablo. En 2 Corintios 12:9-10 el escribió, “Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”
Pablo no encontró placer en el dolor mismo, pero en el poder de Cristo que fue manifestado por el en tiempos de debilidad, reproches, persecuciones y angustias. Nosotros también deberíamos de encontrar gusto en el poder de Cristo durante tiempos de angustia.
Quinto, aprenda a depender en el poder y la provisión de Dios. El apóstol Pablo escribió, “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”; y Jesús dijo que nunca nos dejaría ni nos desampararía (Hebreos 13:5). Como Pablo, nosotros también podemos aprender a depender en la promesa de Cristo. Él fielmente infunde a cada creyente con Su propio poder y los sostiene en su tiempo de necesidad hasta que reciban la provisión de Su mano (Efesios 3:16).
Finalmente, comience a estar ocupado con el bienestar de otros. El resumen sobre esto lo hizo Pablo en Filipenses 2:3-4, donde escribió: “Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás.”
El hombre egoísta es un hombre descontento. Pero el alma del hombre generoso, el hombre que vive por los intereses y el beneficio de otros, encontrará bendición sobre bendición sobre su vida (vea Proverbios 11:24-25; 19:17; Lucas 6:38; 2 Corintios 9:6).

enseñanza Bíblica de John MacArthur

El Pecado de la Simonia

La simonía es, en el cristianismo, la compra o venta de lo espiritual por medio de bienes materiales. Incluye cargos eclesiásticos, sacramentos, reliquias, promesas de oración, la gracia, la jurisdicción eclesiástica, la excomunión, etc.
La palabra simonía deriva de un personaje de los Hechos de los Apóstoles llamado Simón el Mago, quien quiso comprarle al apóstol Simón Pedro[1] su poder para hacer milagros y conferir, como ellos, el poder del Espíritu Santo, lo que le supuso la reprobación del Apóstol: «¡Que tu dinero desaparezca contigo, dado que has creído que el don de Dios se adquiere a precio de oro!»

El papa Gregorio VII (1020-1085), antes monje cluniacense Hildebrando de Soana, acabó con la venta de cargos eclesiásticos durante la llamada Querella de las Investiduras



extraido desde :Luz para las Naciones Internacional

Herejías de Roma por el Dr. Armando Alducín

32 herejías de Roma, expuestas por el Dr. en teología Armando Alducin. ¿Es María la intercesora ante Dios? ¿El papa es infalible? ?Que piensa de la canonización de los santos? ¿Se puede adorar imágenes? ¿Que es la misa? ¿Que significa la ostia? ¿existe el purgatorio? ¿La Biblia habla de 7 sacramentos? ¿Se le puede besar la mano al papa y a los sacerdotes? ¿Que dice la biblia en cuanto al celibato sacerdotal? Estas y otras interrogantes expuestas a luz de la palabra de Dios.

¡FUEGO EXTRAÑO EN LAS IGLESIAS DE DIOS!


“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente(Tito 2: 11, 12)

¡POR FAVOR TENGAMOS ESTO ULTIMO EN MENTE AL LEER ESTE ARTÍCULO!
Introducción Aquel día de Pentecostés de Hechos 2, el Espíritu Santo vino de repente con un estruendo a modo de viento recio, y llenó toda la casa donde estaban los discípulos sentados. A todos y cada uno en particular se les aparecieron lenguas como de fuego sobre cada uno de ellos (Hchs. 2: 2, 3). Esas manifestaciones sobrenaturales y legítimas de Dios no se ven repetidas en el Nuevo Testamento. La razón parece ser obvia, fue un acto especial por el cual todos fueron testigos de la manifestación gloriosa del Espíritu Santo en Su venida a la Iglesia.
“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo...” (Hechos 2: 1-4)
Ese Espíritu Santo manifestado en poder ha permanecido en ella, y permanece, hasta el día y hora en que la Iglesia sea arrebatada de este mundo (1 Ts. 4: 13-17)
En aquel entonces, fueron todos llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en idiomas diferentes. El motivo por el cual esto último ocurrió, fue para mostrar una señal a los no creyentes (Hchs. 2: 4-12, 1 Co. 14: 22). Esos judíos estaban dando testimonio oral del único Dios en las diferentes lenguas que se hablaban entonces. Eso le dio pie a Pedro para dar su discurso. La multitud al oír el estruendo se reunió entorno a los discípulos con mucha curiosidad y sintiéndose confusos a causa de lo que tenían delante, algunos exclamaban:
Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?” (Hchs. 2: 7, 8)
Estaban atónitos y perplejos (Hchs. 2: 11, 12), pero otros se burlaban diciendo que estaban llenos de vino dulce (gleikus, en gr.) (v. 13). Por ello, Pedro les tiene que aclarar que de ninguna manera estaban ebrios (Hchs. 2: 15).
Los que se burlaban, lo hacían porque veían a esos galileos hablando en lenguas desconocidas para ellos y pensaban que estaban haciendo el loco, o estaban borrachos. Muy probablemente los que se burlaban eran mayormente los habitantes de Jerusalén, que eran judíos que no entendían los idiomas de los judíos frigios, egipcios, de Capadocia, Panfilia, Creta, etc.
Les oían hablar así sabiendo que eran galileos, y al estar llenos del Espíritu Santo, estaban llenos de Su presencia, de su gozo y de alabanzas a Dios, adorando a Dios en voz alta en cualquiera de esos idiomas desconocidos para aquellos judíos ignorantes de Jerusalén.
Seguramente algunos de los discípulos levantarían sus manos limpias sin ira ni contienda para bendecir al Dios del cielo (1 Ti. 2: 8). Todo ello les debió chocar. Siempre hay burladores que el diablo envía cuando los hombres adoran al Dios del cielo para intentar desmerecer ese acto.
Todo lo que podemos leer en ese pasaje de Hechos 2, es que cuando descendió el Espíritu Santo con todo Su poder sobre esos discípulos:
  1. Los discípulos de origen galileo hablaban en otros idiomas en ese momento (V. 6);
  2. Hablaban en esas lenguas las maravillas de Dios (V. 11).
  3. No se caían, ni estaban borrachos como el mismo Pedro les aclaró a todos en su discurso (v. 15); ni hacían ruidos extraños con la boca, ni se contorsionaban, ni se revolcaban.
  4. Mas bien seguían uno de los principios del amor: No hacían nada indebido (1 Co. 13: 5).
Meditemos: Si Dios nos manda a no embriagarnos con vino, ya que haciendo así uno pierde el control de sí mismo (y abre puertas a los demonios), ¿cómo es posible que por otra parte Dios nos quiera “embriagar” de otra manera - pretendidamente con el Espíritu - perdiendo también el control de uno mismo, como así les ocurre a muchos, (ya que el efecto final es el mismo, es decir, los síntomas de la borrachera)?
¡Está claro, que esto no puede ser del Espíritu Santo!
No obstante, hoy en día, muchos de nosotros, los pentecostales o renovados, y por tanto, creyentes en la fanerosis o manifestaciones del Espíritu Santo (1 Co. 12: 7-11), somos lacónicos espectadores de doctrinas, señales y supuestos prodigios que muchos atribuyen al Bendito Espíritu de Dios, pero que en ninguna manera lo son.
Estas, son manifestaciones que no recoge en modo alguno la Biblia; que no hizo Cristo; que no hicieron Sus discípulos de la era apostólica, y que sin embargo de un tiempo hasta ahora, son parte ineludible e inexcusable de la liturgia de un amplio sector eclesial, de corte neopentecostal. ¡Si no se dan esas señales, no tienen la unción esperada!
Nos estamos refiriendo a extrañas manifestaciones diversas como el de “la risa santa”; estar “borrachos o ebrios en el espíritu”; “caídas en masa y desorden para atrás”, donde la persona pierde el control de sí misma por mediación de un muy “ungido” ministro de turno; “la unción de ruidos animalísticos”; “el santo revuelco”, etc.
También podemos añadir otras acciones y herejías, como la “doctrina de los pequeños cristos”, “doctrina de pactos (materialismo)”, “dualismo”, “activación de ángeles G12”, “imposición directa de manos en las partes genitales para echar fuera demonios lujuriosos”, “gritar todos a una creyendo que así salen los demonios (G12)”; “espíritu de la Visión (G12)”, “Encuentros del G12”, “regresiones”, “visualizaciones”; “psicodramas”, “hipnosis en masa”, “guía exclusiva por sueños y visiones”, “salidas del cuerpo (proyección astral)”; “levitaciones (levantarse del suelo)”, y otras muchas indecencias espirituales (cada vez surgen más). En el contexto del G12 y sus Encuentros, llaman a todo esto “experiencias espirituales personales”, y así lo justifican.
Muchos incluso aseguran que todos, o algunos de esos fenómenos espectaculares, o más bien grotescos y del mundo de lo oculto, constituyen parte esencial del avivamiento, ya que creen que es algo nuevo que Dios está haciendo en estos días, y es señal de un despertar espiritual sin precedentes en la historia eclesial, cosa que en realidad la Biblia no registra, sino más bien todo lo contrario (ver 2 Ts. 2: 3)
También la presunción (falsa fe), la sugestión y la autosugestión tienen una implicación muy importante en todo esto, confundiendo y mezclando lo concerniente a la fe con el factor emocional, y es tal el fervor desatado, que si alguien lo denuncia como espurio, o sólo se atreve a dudar de ello públicamente, la reacción de sus defensores va, desde tachar a los detractores de faltos de fe e ignorantes de las “cosas nuevas” que Dios está haciendo, hasta de que blasfeman contra el Espíritu Santo.
El asunto es más serio de lo que a priori nos pudiera parecer, y requiere de un suficiente análisis por nuestra parte, ya que muchos, muchos legítimos hijos de Dios hoy en día, están siendo engañados y seducidos por hombres y mujeres que haciendo estas cosas, aun se atreven a tacharnos a los que nos oponemos, de fariseos, religiosos, legalistas, faltos de fe, de ser seguidores de la “teología de la resignación” (en cuanto a que nos resignamos a no ver nada “nuevo” de parte de Dios).
Pero, veamos en qué pretenden basarse bíblicamente a la hora de defender su credo al respecto.
1. Las mismas obras y aun mayores Uno de los pocos, pero muy típicos versículos que más sacan a relucir es el siguiente, cuando Jesús dirigiéndose a sus discípulos, les asegura:
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre(Juan 14: 12)
Muchos se basan en ese sólo versículo bíblico para justificar y defender la realización de todas estas prácticas aludidas y otras, que dicen ser parte importante de la “nueva unción” que Dios está derramando hoy en día sobre los que están dispuestos a creerla y recibirla.
¿Es eso así? La realidad conforme a la Palabra de Dios, es que no.
En primer lugar cabe decir que Jesús no dijo a sus discípulos que harían milagros más asombrosos que los que hizo Él, ni tampoco que se salieran de la línea de la edificación, la sensatez y la cordura.
Por otra parte, los discípulos de Cristo, una vez llenos del Espíritu Santo a partir de Pentecostés, iban a recorrer el mundo entero siendo testigos de Cristo y de Su obra (Hchs. 1: 8), haciendo su labor para traer la salvación a todos aquellos que iban a creer. Por lo tanto, esas obras a las que alude el Maestro, que incluso iban a ser mayores que las que hizo Él, no eran tanto en cuanto a poder, sino en cuanto a alcance mundial (1) en aras de esparcir el Evangelio por doquier.
Como también encontramos en el Comentario Bíblico Moody: “las obras no podían superar a las realizadas por Jesús en calidad, aunque sí en extensión”.
Evidentemente, Jesús sólo obró por tres años y medio, mientras que sus discípulos, y por extensión, todos sus discípulos de todos los tiempos, han seguido y seguimos cumpliendo con la Gran Comisión, hasta lo último de la tierra (Hchs. 1: 8b)
Si nos damos cuenta, en cuanto a milagros se refiere, los apóstoles y discípulos en general actuantes en el libro de los Hechos, repetían el mismo patrón de Jesús. Todos esos milagros iban dirigidos a la edificación de los que justo momentos antes habían oído y creído de sus bocas el Evangelio de la Gracia, para perdón de sus pecados y salvación de sus almas (Hchs. 8: 4-7; 14-17, etc.). Por cierto, ese era el sentido de los milagros, que eran señales que seguían, y no predecían al mensaje de la Palabra de salvación (Mr. 16: 17ss)
Hoy en día, contrariamente, vemos todo un vergonzoso, escabroso y escandaloso circo puesto en acción al contemplar el escenario donde “ministros” actúan, y los “ministrados” también, cada uno en su correspondiente y espurio papel. Nada de todo esto tiene que ver con las palabras de Jesús de Juan 14: 12; en cambio, sí tiene que ver la obra apostólica de los primeros discípulos llenos del Espíritu Santo del libro de Hechos.
¡Qué gran diferencia entre una cosa y la otra! ¡No tiene nada que ver!
¡Son las mismas obras! En cuanto a las obras aludidas por Jesús, nótese bien que son, aunque mayores, “las mismas obras que hizo Jesucristo las que prometió que haríamos (Jn. 14: 12). Ahora bien, las preguntas se nos amontonan en nuestra cabeza:
¿Nuestro Señor Jesucristo, o alguno de sus apóstoles, alguna vez empujaban directa o indirectamente a las gentes y las hacían caer de espaldas perdiendo estas el control? No.
¿Ministraban la “unción de la risa”, y todos a su alrededor incluido Él o ellos, se retorcían de risa incontrolada sin motivo alguno de forma absolutamente grotesca? No.
¿Hacían que las gentes se revolcaran por el suelo como hacen los animales, o les impartían la “unción de la borrachera”? (*) No.
¿Hacían que las personas emitieran ruidos grotescos, aun como de animales diversos, perros, leones, lobos, pajaritos, serpientes, etc.? No.
¿Hacían o enseñaban a los creyentes a que visualizaran todo lo que desearan para “traerlo del reino espiritual al físico”? No, eso es magia blanca.
¿Les hacían regresar a la niñez para sanarles interiormente, como se hace en los Encuentros del G12? No, eso es hipnosis.
¿Les enseñaban a soñar, haciéndoles creer que Dios les concedería la realización de esos sueños, iniciándoles así en el camino de la codicia? No, eso es magia blanca.
En otras palabras, ¿hacían Jesús, o Pablo, o alguno de los verdaderos apóstoles de Cristo algo indebido, indecoroso o grotesco? Evidentemente ¡No! ¡No! ¡No!
(*) Otra cosa diferente es cuando una persona endemoniada caía revolcándose por el piso justo antes de salir el demonio (Mr. 9: 20). Esto mismo seguimos haciendo en Su nombre: echar fuera demonios.
Jesucristo jamás hizo nada de todo esto, y por consecuencia, ninguno de sus santos discípulos; menos todavía el Bendito Espíritu Santo, porque todo ello representaría una clara afrenta a la Palabra de Dios y a los creyentes mismos.
Abundando en ello, ¿Se imaginan ustedes al apóstol Pablo vestido de forma extravagante, y diferente a todos los asistentes en una plataforma pública, tumbando a los creyentes al suelo, a modo de un “Benny Hinn”, y de ese modo contradiciendo su propia palabra, que es la del Señor (leer 1 Co. 14: 40)? ¿Se lo pueden imaginar? ¡Yo pienso que no! ¿Entonces, por qué se acepta como de Dios el vergonzoso escándalo que se produce por doquier, y que más triste todavía, el mundo está contemplando llegando a la conclusión, como así existe testimonio al respecto, de que “estamos locos o somos estúpidos” los cristianos (ver 1 Co. 14: 23)?
¡Se nos coló el circo del diablo en nuestro patio, y encima lo celebramos! ¿Tan ineptos hemos llegado a ser?
¡No hermanos, no nos sirve ese versículo aislado de Juan 14 para defender esas doctrinas, manifestaciones, señales y procedimientos, absolutamente ajenos al orden de Dios y a la sana doctrina de nuestro Señor Jesucristo!
Y siguiendo con Benedictus “Benny” Hinn y su manía de tumbar a las personas, el Pastor David Cox en su apreciado artículo “Benny Hinn Falso Profeta del Movimiento de Palabra de Fe”, dice así:
“En una reunión de sanidades, Benny Hinn echó el “espíritu santo” sobre un grupo de personas en la plataforma y como siempre, se cayeron en el piso. Un hombre se cayó sobre una anciana, y resultó fracturada su cadera; luego murió en el hospital de esta fractura. Hinn no sanó a la señora, y luego la familia puso un demanda en contra de Hinn, y el pagó la multa. Este no es el único ejemplo de personas heridas en sus sesiones, por caer según el, en el “Espíritu Santo” (2)
Si fuera esto fuera de Dios, ¿cree usted que esas lesiones, daños y hasta muertes ocurrirían? Evidentemente no.
A. Cuando las experiencias personalistas en lo sobrenatural se colocan por encima de la Biblia El problema es cuando se le da más peso a las experiencias personales que a lo que dicta la Biblia, como indica el hermano Mario Fumero:
“Es el llamado comúnmente neopentecostalismo, y que se fundamenta en el pragmatismo, ocultismo y liberalismo, donde la experiencia anula la Palabra, creándose nuevas revelaciones y conceptos que rompen con el aspecto histórico y exégesis literal de la Biblia, para desarrollar una hermenéutica simbólica y descontextualizada del sentido literal, así como del marco referencial del escritor. Esta corriente atenta contra el pentecostalismo clásico...” (3)
El asunto de las sanidades: breve apunte Tal es la imprudencia y exceso en cuanto a todo esto, que uno de los principales auspiciadores de esta corriente herética de manifestaciones y doctrinas sincréticas-emocionalistas, el ya difunto John Wimber, llegó a decir y enseñar que la Biblia, sólo puede ser comprendida después de tener cierto tiempo de experiencias, específicamente de milagros de sanidad” (4), por lo tanto, su mayor fuente de autoridad, no era la Biblia en sí, sino las experiencias sobrenaturales, mayormente en cuanto a la cuestión de las sanidades. Paradójicamente, Wimber murió de un cáncer.
Es evidente que no podemos hacer más de lo que hizo Jesús. Dice la Palabra:
“Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias” (Mt. 8: 16, 17) (Ver también: Mt. 4: 24; Mr. 6: 56; Lc. 4: 40)
Sin embargo, hoy en día, no todos los enfermos son sanados cuando se ora por ellos, a diferencia de Jesús que sanaba a todos. Dios es Soberano, y a fin de cuentas, es Él quien sana milagrosamente cuando Él quiere. Pero hay más, insistimos en que el ministerio del Señor Jesucristo, El cual hizo acercar el reino de Dios a este mundo – Mr. 1: 15; Mt. 3: 2 - (cosa que no es ahora), se caracterizó por milagros que efectuó el Señor y que “formaron parte de su identidad única” (5)
Escribe Andrew J. Birch al respecto: “El ministerio de sanidad del Señor Jesucristo fue un ministerio único e irrepetible. Hay quienes hablan como si todo lo que hizo el Hijo de Dios encarnado deberíamos ser capaces de hacerlo todos los creyentes... ¡Creo que esto está peligrosamente cerca de la blasfemia! ¡¿Según que enseñanza bíblica tenemos derecho a creernos capaces de hacer cualquier cosa que hiciera Jesús?! El es el único, y su misión y sus credenciales también lo eran” (6)
2. ¿Cómo saber lo que es de Dios, de lo que no es de Dios? En primera instancia, para saber qué manifestaciones son genuinas del Espíritu Santo de las que no lo son, es suficiente con prestar atención a cómo nos dirige la Escritura.
Dios sabe diferenciar el fuego santo, del fuego extraño (Lv. 10: 1, 2). Ambos son fuego, pero uno es de Él, y el otro es del enemigo. Dios sólo acepta Su fuego, y en ese sentido y sobre todo en esta dispensación actual, ese fuego es Su presencia en medio del pueblo santo que le alaba, trayendo liberación, purificación, consumación de lo malo (Ex. 14: 19; Nm. 11: 1, 3, etc.) (7), exaltación de Cristo en las vidas de los creyentes, amor a la verdad y temor de Dios. Lo contrario hace el fuego extraño, aunque no se manifieste así en primera instancia, sino que actúa a modo de disfraz.
En cuanto a este último, leemos del siguiente modo:
“¿Cuál es el fuego extraño que Nadab y Abiú ofrecieron ante el Señor? El fuego del holocausto nunca debía apagarse implicando que era santo. Es posible que Nadab y Abiú llevaran al altar brasas provenientes de otro lugar, haciendo con esto que el sacrificio fuera impuro. Como líderes, tenían la responsabilidad especial de obedecer a Dios, ya que estaban en un puesto en el que fácilmente podían extraviar a mucha gente” (8)
Cuando el fuego usado por supuestos ministros de Dios, no es Su fuego, a eso se le llama fuego extraño, como el que físicamente usaron Nadab y Abiú para adorar a Dios.
Esa es la razón por la cual nos es tan imperiosamente necesario no ser ligeros, incautos, e ingenuos, y discernir que fuego es de Dios y cual no lo es, no prestando atención a la simple apariencia, ya que, insistimos tanto el uno como el otro, son ¡fuego!
Este fuego extraño, es un espíritu que aparenta ser el de Dios. Es un espíritu tremendamente imitador del Espíritu de Dios. Un ejemplo claro lo tenemos en el llamado “espíritu de la Visión” del G12, que pretende ser el Espíritu Santo. Otro, lo tenemos en el poder del Mesmerismo (*), variante del hipnotismo, que manejan supuestos hombres y mujeres de Dios, para realizar muchas de esas manifestaciones que aludimos en este artículo. Hay suficiente prueba de todo ello, y ¡sólo hay que abrir los ojos! No es más que poder de lo oculto; poderes psíquicos, es decir, brujería, puesta en acción, y cubierto todo con un lenguaje cristiano, para que pueda ser aceptado. Una burla más del diablo hacia la verdadera Iglesia de Jesucristo.
Acordémonos de las palabras verdaderas de la Escritura:
“Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (2 Corintios 11: 13-15)
A. El pueblo de Dios, víctima del estupor y del encandilamiento El problema de base, es que por lo general el pueblo cristiano se deja encandilar muy fácilmente cuando ve dos cosas sobre la plataforma o púlpito mediático (TV), o en vivo:
  1. Señales y prodigios.
  2. La Biblia en la mano del predicador y su lenguaje evangélico.
Una gran mayoría de verdaderos, aunque incautos creyentes ven esas dos cosas y automáticamente asumen que lo que aperciben es de Dios sin ir más lejos. No recuerdan el hecho de que el mismo Satanás, Dios le reprenda, “tenía la Biblia en sus manos” cuando con ella intentaba engañar al mismísimo Hijo de Dios (Mt. 4: 5-7).
¡No nos engañemos, no todo es oro lo que reluce! Nos es necesario DISCERNIR, que es una variante de JUZGAR. La Escritura nos lo enseña con excelsa claridad:
“El hombre espiritual juzga todas las cosas...” (1 Corintios 2: 15)
Jesús dijo: “...juzgad con justo juicio” (Juan 7: 24)
B. Discernimiento de espíritus La Biblia nos ayudará tremendamente a conocer la verdad sobre todos esos asuntos. Encontramos en 1 Corintios 14: 33;
“pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos”.
No debemos permitir ni aceptar la confusión. Debemos aprender a separar lo que no es de Dios de lo que sí es. Para ello Dios nos ha dado un don espiritual importante: el discernimiento de espíritus (1 Corintios 12: 10); esta es una herramienta espiritual que se usa muy, muy poco, porque la tendencia general es la de creer que todo lo que es sobrenatural, es de Dios. ¡Gran error! A ese último respecto, leemos en Mateo 24: 24;
“Porque se levantarán falsos ungidos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos
Son engañados, porque no se preocupan en discernir si esas “grandes señales y prodigios” son fuego santo, o son fuego extraño.
Además del discernimiento de espíritus, tenemos el sentido común (que también es un don de Dios), y la misma Biblia para enseñarnos, así que sigamos leyendo en ella.
C. La Palabra nos enseña cómo hemos de ser y cómo hemos de procederComo a sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo” (1 Corintios 10: 15)
La Palabra de Dios nos exhorta a ser sobrios, amables, ordenados, cuerdos, decorosos, prudentes, sabios, dueños de nosotros mismos.
En cuanto a esto último, leemos acerca de los requisitos de los ancianos y de los obispos, y por extensión, de todos los verdaderos discípulos de Cristo:
“Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo (Tito 1: 7, 8)
¡Díganme!, cuando uno pierde el control de sus actos, cosa que ocurre cuando uno se involucra en la práctica de algunas de esas necedades mencionadas, ¿Cómo va a ser entonces dueño de sí mismo?
Por otro lado, en 1 Timoteo 2, leemos de la siguiente manera:
“Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar”
Ahora bien, ¿ustedes realmente creen que es decoroso el vergonzoso espectáculo de ver a los hermanitos y a las hermanitas revolcándose por el piso, como ebrios y sin control de sí mismos? ¿Ustedes creen que es decoroso, prudente e irreprensible el espectáculo de esos hermanos tambaleándose como borrachos – ellos aseguran que están llenos del Espíritu – emitiendo sonidos extraños, riéndose sin control y cayéndose de las sillas al piso, etc.? ¿De qué “Espíritu” están llenos esos hermanos?
Leemos en 1 Pedro 5: 8;
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”
El diablo no siempre ataca de frente, prefiere hacerlo a modo del león, ¡acechando!
Me gustaría que vieran el siguiente video, donde aparecen los maestros de muchos, los muy famosos telepredicadores Kenneth Hagin y Kenneth Copeland entre otras personas, haciendo todas estas cosas vergonzantes: http://video.google.es/videoplay?docid=-8051164054472598492
Es triste y vergonzoso ver como los cristianos hacen el ridículo y el tonto ante los ojos del mundo. Eso al diablo le encanta. Es lamentable (y debería abrirnos eso los ojos) ver a Hagin imitando el silbido de la serpiente y sacando la lengua, riéndose como un borracho de las calles, sostenido por varias personas mientras deambula y se cae; y a Copeland y a su esposa Gloria, riéndose desquiciadamente a carcajada limpia y sin motivo, junto con todos los demás, haciendo todos cosas estúpidas, algunos retorciéndose en sus sillas, bailando exasperadamente y moviéndose como poseídos, cayéndose en masa. ¡Véanlo y díganse a sí mismos si eso es de Dios!... y por favor, ¡no nos engañemos más!
Leemos en Colosenses 3: 5; Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”
¡Lo dice la Biblia, y lo que la Biblia dice, es la verdad, y hay que hacer caso!
Lo que implica pasiones desordenadas, no está exclusivamente circunscrito a la cuestión sexual o similar. Toda actuación emocionalista, que no emocional, fuera del simple orden natural, es impropia de un hijo de Dios. Toda actuación irregular, de mal testimonio, indecorosa, indebida o similar, es impropia de un cristiano. No representa a Cristo. Como hemos leído, toda pasión desordenada ha de ser eliminada de la vida de todo verdadero hijo de Dios y no fomentada como es el caso de la “borrachera o la risa santas”; actuaciones que defraudan y apartan los ojos de muchos del Evangelio al ver esos pésimos ejemplos de presuntos maestros de la fe cristiana.
Algo hay que hacer al respecto. Por ello la Biblia nos exhorta lo siguiente:
“Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros (2 Ts. 3: 6)
La Palabra de Dios nos exhorta a apartarnos de todo aquello, y de todos aquellos que por sus hechos niegan o defraudan el Evangelio y su propósito. Mejor apartarse de ese circo, y de sus “artistas”.
D. Cordura, sabiduría, prudencia¡No perdamos el norte!, la Biblia nos habla y mucho sobre la cordura, la prudencia, la sabiduría:
“Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel. Para entender sabiduría y doctrina, para conocer razones prudentes, para recibir el consejo de prudencia, justicia, juicio y equidad; para dar sagacidad a los simples, y a los jóvenes inteligencia y cordura(Proverbios 1: 1-4)
“Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura (Proverbios 4: 1)
“(La Sabiduría) dice a cualquier simple: Ven acá. A los faltos de cordura dice: Venid, comed mi pan, y bebed del vino que yo he mezclado. Dejad las simplezas, y vivid, y andad por el camino de la inteligencia. (Proverbios 9: 4-6)
“En los labios del prudente se halla sabiduría; mas la vara es para las espaldas del falto de cordura” (Proverbios 10: 13)
¿Habla la Biblia todas esas cosas de balde? ¿Es de personas cristianas, cuerdas, prudentes y sabias todas esas manifestaciones mencionadas que dicen ser de Dios,pero que claramente contradicen la Palabra y su Espíritu? ¡No! Es de locos y de incautos que se dejan arrastrar por la felonía de los falsos maestros que iniciaron todo este engaño.
Los que defienden esta calentura argumentan que Dios es soberano para hacer lo que quiera en un momento dado y romper con su propio orden, porque para eso es Dios. Pero yo siempre les respondo de la siguiente manera a estos que argumentan así: “Efectivamente, Dios es Soberano, ¡pero es Dios!; y lo es para honrar Su Palabra y jamás contradecirla”.
Esos negligentes e incautos olvidan que Dios es Justo, y no es en absoluto un dictador caprichoso, así somos nosotros los hombres por naturaleza, pero Dios SÓLO tiene una Palabra, y jamás la cambiará ni añadirá a ella, ni torcerá el sentido de la misma.
3. Concluyendo
“Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?” (1 Corintios 14: 23)

El apóstol Pablo estaba muy preocupado porque sus discípulos los corintios, usaban inapropiadamente el don de lenguas, hablando unos a otros como si estuvieran en conversación en voz alta, y todos a la vez, incluso se hablaban uno a otro en lenguas, como si se entendieran lo que se decían, pretendiendo aparentar ante los demás como muy espirituales. Recientemente ese mismo caso está debidamente documentado, y los protagonistas son dos muy famosos telepredicadores, Kenneth Copeland y Rodney Howard-Browne, ambos hablándose en lenguas al otro y contestándose, como si entendieran lo que uno le dice al otro http://es.youtube.com/watch?v=ixOr_bT0mOk ¿Es que no conocen las Escrituras?
El apóstol Pablo temía que al llegar personas ajenas a la fe, e incluso recién convertidos, se escandalizaran al contemplar todo eso (1 Co. 14: 23). Ahora bien, si el apóstol Pablo se preocupaba del comparativo pequeño desorden de los corintios cuando fuera del contexto hablaban en lenguas, ¿qué no diría de todo este circo que se está produciendo actualmente, respecto del cual hemos estado refiriéndonos con cierto detalle en este artículo?
Para ya ir finalizando, tengamos muy presente lo siguiente:
1. Cualquier manifestación del “espíritu” que consigue que los creyentes se presenten ante los demás como locos o desquiciados, NO ES DE DIOS.
2. Cualquier manifestación del “espíritu” que denigra a la persona, y es en sí misma humillante y vergonzante, haciendo aparecer a dicha persona como estúpida o ridícula, NO ES DE DIOS.
3. Cualquier manifestación del “espíritu” que hace que el creyente pierda el control de sí mismo, NO ES DE DIOS; (recordemos que “los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas” (1 Co. 14: 32)
4. Cualquier manifestación del “espíritu” que hace que el “ministro” quede por encima de los demás creyentes como un “súper ungido”, como es el caso de las caídas en masa donde todos quedan tendidos en el piso en total desorden, mientras el “ministro” impecablemente queda erguido y dominante, NO ES DE DIOS.
La Biblia dice: “...hacedlo todo para la gloria de Dios... Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (1 Corintios 10: 31; Colosenses 3: 17)
No sigamos a los hombres, menos todavía a todos aquellos que se consideran a sí mismos “ungidos”, que con una enseñanza y aún obra apartada de la Palabra y su Espíritu, confunden y corrompen a los verdaderos hijos de Dios.
¡No sigamos las señales pero si  sigamos la verdad, en amor y en el temor de Dios! ¡Apartemos de nuestras vidas todo fuego extraño!